Jóvenes que Inspiran Cambio y Conservación

En la costa norte del Perú, el Bosque Seco La Libertad en Pacasmayo guarda una biodiversidad tan frágil como extraordinaria. Este ecosistema, lleno de vida y contrastes, es también uno de los más amenazados del país. A través del Proyecto Bosque Seco, A Rocha Perú trabaja por su restauración y conservación, promoviendo la participación de las comunidades locales para asegurar su sostenibilidad y devolverle al bosque su vitalidad.

Como parte de este esfuerzo, nació la Red Juvenil Ambiental, una iniciativa que busca comprometer a las comunidades y capacitar a las nuevas generaciones para que se conviertan en los próximos líderes ambientales. Once jóvenes universitarios de la Universidad Nacional de Trujillo  y la Universidad Privada del Norte respondieron al llamado con entusiasmo, deseosos de aprender y de ser parte del cambio. Desde el inicio, su energía, curiosidad y disposición marcaron la diferencia.

Durante los últimos meses, estos jóvenes han participado en un proceso de formación integral que combina conocimiento científico y crecimiento personal. A través de siete talleres de capacitación, se han preparado en liderazgo ambiental, comunicación, técnicas de inventariado forestal, conservación y restauración ecológica. Cada sesión ha sido una oportunidad para aprender, practicar y compartir, tanto dentro del aula como en el campo.

Lo más inspirador ha sido ver cómo su papel fue evolucionando. Al inicio llegaron como participantes, pero con el tiempo asumieron nuevos retos: apoyaron en la organización de talleres, acompañaron a nuestra promotora ambiental, guiando los grupos pequeños e  incluso han dictado los talleres por su cuenta. Su seguridad, compromiso y capacidad para transmitir el mensaje de conservación fueron creciendo con cada experiencia.

Hoy, verlos desenvolverse con soltura, liderar actividades, hablar con pasión y asumir responsabilidades es motivo de orgullo. Ellos representan lo que más valoramos en este proyecto: el poder de la formación y la esperanza que traen las nuevas generaciones. Su compromiso con el bosque y con sus comunidades es inspirador, y nos recuerda que el verdadero cambio empieza cuando alguien se atreve a actuar.

En A Rocha Perú creemos firmemente que formar líderes ambientales es también formar personas conscientes, empáticas y comprometidas con su entorno. Ellos son la prueba de que el futuro del Bosque Seco está germinando hoy, en cada joven que aprende, enseña y cuida con amor.

El Arte que Conserva el Bosque Seco

El Proyecto Bosque Seco La Libertad busca restaurar y conservar uno de los ecosistemas más importantes de la región: el bosque seco de Pacasmayo. A través de esta iniciativa, se trabaja para proteger más de 1,350 hectáreas de este valioso bosque, afectado por la actividad humana, y fomentar prácticas sostenibles con las comunidades locales.

En este contexto, las artesanas del proyecto han encontrado un espacio donde su arte no solo rinde homenaje a la flora y fauna del bosque seco, sino también a los patrones tradicionales de la cultura local. A lo largo de varios meses, han participado en talleres que les han permitido fusionar sus conocimientos ancestrales con nuevas habilidades, creando piezas que reflejan la riqueza natural y cultural de su entorno.

Cada pieza elaborada es una representación vibrante de la naturaleza que las rodea, pero también incorpora patrones tradicionales que cuentan historias de su comunidad. Los diseños, inspirados tanto en la biodiversidad del bosque como en la identidad cultural local, son un recordatorio de la profunda conexión que estas mujeres tienen con su tierra, su historia y sus raíces.

Lo más especial de estos talleres es que no solo han sido un espacio para el aprendizaje y la creatividad, sino también un refugio de tranquilidad y apoyo para las mujeres de la comunidad. En este espacio, han encontrado un lugar donde compartir experiencias, fortalecerse mutuamente y construir una red de apoyo. Así, el taller se convierte en mucho más que un espacio de creación; es también un lugar de encuentro, crecimiento y empoderamiento.

Mujer del club de artesanas mostrando su creación (Septiembre, 2025)

A través de sus artesanías, las mujeres no solo están generando ingresos sostenibles, sino también promoviendo la conservación del bosque seco. Al integrar elementos naturales y culturales en sus creaciones, se convierten en guardianas de su patrimonio, llevando su mensaje de protección y respeto por la naturaleza a nuevas audiencias.

El Proyecto Bosque Seco demuestra cómo el arte, la naturaleza y la comunidad pueden unirse para construir un futuro más sostenible, donde la preservación del medio ambiente y el fortalecimiento de las personas van de la mano.

Oportunidades de Voluntariado Internacional con A Rocha Perú

De junio a agosto, A Rocha Perú tuvo la alegría de recibir a Valeria, una voluntaria internacional que dedicó más de dos meses de su tiempo y energía al cuidado de la creación en Pacasmayo. Trabajando a tiempo completo, se convirtió en una parte fundamental del equipo del Proyecto Bosque Seco, aportando creatividad, iniciativa y un gran deseo de aprender.

“Mi principal responsabilidad fue apoyar al equipo en Pacasmayo, que estaba a cargo del Proyecto Bosque Seco,” comparte Valeria. “Ayudé a planificar y organizar talleres sobre temas ambientales como los microplásticos y la conservación del agua en el Perú.” Sus días estaban llenos de actividad: pintó carteles para un huerto escolar, organizó una excursión al Bosque Cañoncillo y diseñó juegos educativos que ayudaban a los niños a aprender de manera divertida.

Junto con el grupo de mujeres de la comunidad, participó en talleres de bordado y colaboró en el diseño de un logotipo para las bolsas artesanales que ellas elaboran. “El objetivo era ayudarlas a vender sus productos, incluso a nivel internacional,” explica. Su creatividad también llegó al Proyecto Amazonía, donde dirigió un taller de pintura utilizando materiales naturales, como piedras encontradas en los alrededores, para hacer el espacio comunal más acogedor y lleno de vida.

Más allá de las habilidades adquiridas, lo que más la marcó fue la experiencia de vivir y trabajar de cerca con la comunidad local. “Lo más gratificante fue ver cómo la constancia y la presencia genuina construyen confianza y conexión, donde el apoyo mutuo y la solidaridad son parte natural de la vida diaria”, reflexiona. “Me di cuenta de que la conservación no solo se trata de proteger ecosistemas, sino también de entender las necesidades y esperanzas de las personas que viven allí.”

Pero Valeria no fue la única voluntaria que vivió esta experiencia transformadora. Noah, quien llegó desde Nashville, Estados Unidos, también fue parte del proyecto, y su historia de aventura y conexión es igualmente inspiradora.

Noah trabajando con los niños locales (Julio, 2025)

Noah, quien es Coordinador de Conservación en A Rocha USA, decidió hacer un voluntariado internacional en Perú para contribuir al Proyecto Amazonía y colaborar con la comunidad Machiguenga en Monte Carmelo. Durante su tiempo allí, Noah concentró sus esfuerzos principalmente en el mantenimiento del invernadero en Monte Carmelo, donde se encargó de recopilar semillas, cuidar plantas y arreglar el espacio para asegurar que el invernadero continuará siendo un recurso vital para la comunidad.

Además, uno de sus enfoques principales fue realizar entrevistas con miembros de la comunidad Machiguenga. Esto tenía dos productos en mente: un guía visual del conocimiento cultural que los Machiguenga tienen en relación con indicadores ecológicos, como las señales para saber el tiempo de las hueveras de los peces o el momento adecuado para sembrar o cazar y versiones escritas de las leyendas ancestrales de los Machiguenga, tanto para adultos como para niños. Estas versiones se destinaban no solo para el uso de la comunidad, sino también como material de referencia para A Rocha Perú.

Uno de los aspectos más destacados de su experiencia fue la oportunidad de documentar las leyendas ancestrales de los Machiguenga, un proyecto que Noah describió como un verdadero honor. “Tuve la oportunidad de escuchar las historias, mitos y leyendas de la comunidad, y poder trabajar en ellas ha sido increíblemente valioso,” comentó Noah. Este trabajo, además de ser una experiencia enriquecedora para él, tiene un impacto profundo y duradero para la comunidad. La posibilidad de preservar este conocimiento sin que se pierda intergeneracionalmente es un verdadero regalo tanto para la comunidad Machiguenga como para A Rocha Perú.

A través de voluntarios como Valeria y Noah, A Rocha Perú sigue construyendo puentes: entre las personas y la naturaleza, entre culturas y generaciones. Estos testimonios son solo un reflejo de cómo la aventura del voluntariado internacional no solo cambia vidas, sino que crea conexiones significativas que perduran más allá de las fronteras.

Talleres de Plantas Medicinales en Monte Carmelo

El aula se transformó en un bosque lleno de historias, aromas y memorias vivas. En la escuela primaria Igoriteshiari, de la Comunidad Nativa Monte Carmelo, se vivió una experiencia profundamente enriquecedora: talleres educativos sobre plantas medicinales, guiados por un sabio local, conocedor ancestral de los secretos curativos de la naturaleza.

Segundo Taller de Plantas Medicinales en la Escuela Primaria Igoriteshiari (junio de 2025)

Durante este trimestre, se han realizado dos talleres, beneficiando a más de 40 niños de esta institución educativa. En cada sesión, los estudiantes descubrieron qué plantas ayudan a calmar el dolor de estómago, cuáles invitan al descanso y cuáles debemos proteger porque ya escasean. Cada planta nombrada traía consigo una historia, una memoria familiar, una forma de ver y cuidar el entorno.

Más que talleres, fueron actos de transmisión cultural. Para muchos fue la primera vez que escucharon hablar con respeto y detalle de la medicina que nace del monte, esa que ha sanado generaciones antes que ellos. El sabio no sólo explicó propiedades curativas, sino que enseñó a mirar el bosque con otros ojos: no como un simple recurso, sino como un aliado que se respeta y se cuida.

Impulsados por A Rocha Perú, estos espacios buscan revalorizar la medicina tradicional como parte fundamental del conocimiento local, promover el cuidado del bosque y fortalecer el orgullo por la herencia cultural viva de las comunidades amazónicas.

Sembrando conciencia desde las aulas

El equipo de A Rocha Perú con los estudiantes de la escuela primaria (junio de 2025)

Durante el mes de junio, más de 100 estudiantes de distintas instituciones educativas de Pacasmayo participaron en talleres educativos sobre el bosque seco, diseñados para despertar en ellos el amor y respeto por su entorno.

A través de juegos, dinámicas y ejemplos prácticos, los niños y niñas no solo aprendieron, sino que comprendieron la importancia del algarrobo y de la biodiversidad local, claves para la salud de sus comunidades y el equilibrio del ecosistema. Reconocer el valor de lo que crece cerca de casa es también reconocer su identidad y su rol como cuidadores del territorio.

Lo más emocionante fue ver sus ideas florecer: muchos presentaron propuestas creativas para proteger el bosque seco, demostrando no sólo comprensión, sino un profundo compromiso.

Con cada taller, crece también el deseo de seguir sembrando esperanza. Porque cuando la educación conecta con la tierra, también echa raíces en el corazón.

Fortalecimiento de la Conservación y la Colaboración Comunitaria

En diciembre, A Rocha Perú organizó un viaje especial a Trujillo como muestra de agradecimiento a los miembros de la comunidad que desempeñaron un papel clave en la conservación a lo largo del año, incluyendo a artesanas, voluntarios y aliados locales. Este encuentro no solo fortaleció los lazos entre los participantes, sino que también brindó una valiosa oportunidad para intercambiar experiencias y aprender en entornos que resaltan la importancia de la conservación y el trabajo en equipo.

Guía explicado sobre las ruinas de Chan Chan (Diciembre, 2024)

Durante la visita, se exploró el impresionante paraje de Conache, un destino turístico ubicado dentro de un ecosistema de bosque seco. La experiencia permitió comprender el rol esencial de la colaboración comunitaria en la protección de estos paisajes y en la promoción del turismo sostenible.

El grupo también recorrió los sitios arqueológicos de Moche y Chan Chan, lugares de gran relevancia histórica y cultural, ambos rodeados por bosque seco. Estas visitas ofrecieron un espacio de reflexión sobre la conexión entre el patrimonio natural y cultural, así como sobre la responsabilidad compartida de preservarlos para las futuras generaciones.

Este viaje fue un testimonio del poder de la comunidad, demostrando que, al unir fuerzas, es posible generar un impacto real en la conservación y el desarrollo sostenible. A Rocha Perú expresó su más sincero agradecimiento a todos los participantes por formar parte de esta experiencia enriquecedora y por su compromiso con la protección del medio ambiente.

Agroecología en Acción

En diciembre, A Rocha Perú llevó a cabo dos talleres prácticos de agroecología dirigidos a 15 agricultores de las comunidades de Santa María, Pueblo Nuevo, Tecapa, San Pedro de Lloc y San Demetrio. Estas jornadas se desarrollaron en un pequeño parche de bosque donde trabaja activamente el Ecoclub “Bosque Teresiano”, un espacio clave para la conservación y el aprendizaje.

Biólogo César Romero explicando sobre técnicas de fertilización agrícola (Diciembre, 2024)

Los talleres fueron liderados por el biólogo César Romero, especialista en agroecología, y se centraron en la producción de compost tipo bocashi y biofermentos, técnicas fundamentales para mejorar la productividad agrícola de manera sostenible. Además de compartir conocimientos técnicos, se realizaron encuestas antes y después de cada taller para medir el impacto del aprendizaje en los participantes. 

Los resultados fueron alentadores: se evidenció un aumento significativo en el conocimiento y la adopción de prácticas agroecológicas. Al brindar a los agricultores herramientas para el uso de abonos orgánicos, no solo promovemos una agricultura más saludable y resiliente, sino que también fortalecemos el compromiso con la conservación del bosque seco y la regeneración del suelo.

Entrenamiento para una mejor cría

En octubre se celebraron con éxito dos talleres para formar a pequeños ganaderos en la mejora de las prácticas ganaderas, centrados en la salud y reproducción de ovejas y cabras. Los talleres tuvieron lugar en dos comunidades: Jatanca y Tecapa. El primer taller, celebrado en Jatanca, contó con una gran participación de la comunidad, lo que refleja el entusiasmo de los ganaderos por aprender. El segundo taller, celebrado en Tecapa, amplió su alcance a las poblaciones cercanas, como Tecapa, Santonte, Santa María y Pueblo Nuevo, con lo que se logró la participación de un público más amplio.

El veterinario Martín Zambrano en un taller de ganadería (octubre, 2024)

El tema central de los talleres fue “Sanidad y Reproducción en Ovinos y Caprinos”, un área crítica de conocimiento para los ganaderos que buscan mejorar su producción pecuaria. El veterinario Martín Zambrano, experto en la materia, dirigió las sesiones, ofreciendo consejos prácticos y conocimientos técnicos para mejorar la gestión del ganado. Hizo hincapié en la importancia de las técnicas de cría adecuadas, la prevención de enfermedades y el cuidado general de los animales.

Estos talleres no se limitaron a impartir valiosa información técnica, sino que también despertaron un mayor interés y compromiso por parte de los ganaderos para aplicar estas prácticas en sus rebaños. Al dotar a los ganaderos de los conocimientos necesarios para mejorar las prácticas de cría, estos talleres contribuyen a la sostenibilidad a largo plazo de la ganadería en la región, fomentando rebaños más sanos y prácticas agrícolas más productivas.

Transformar espacios, cultivar mentes

A Rocha Perú participó con orgullo en la inauguración de un nuevo jardín el 9 de octubre en la Escuela Cristiana Elim, en el barrio Mi Perú de Ventanilla. Este vibrante espacio verde realza los alrededores de la escuela a la vez que mejora la seguridad en la zona, mostrando un compromiso con el cuidado del medio ambiente.

El acto de inauguración fue una ocasión festiva en la que los alumnos participaron en diversas actividades, incluido un concurso de preguntas y respuestas sobre el cuidado del medio ambiente. Lo más destacado para muchos fue la oportunidad que tuvieron los más pequeños de plantar sus propios plantones en el jardín recién creado. Esta experiencia práctica no sólo conectó a los niños con la naturaleza, sino que también les inculcó un sentido de responsabilidad y de propiedad de su entorno.

La iniciativa de A Rocha Perú representa un paso importante hacia el fomento de una cultura de sostenibilidad en la comunidad escolar. Destaca la importancia de cuidar tanto la tierra como los corazones de las nuevas generaciones.
Reflexionando sobre el día, Grazia Rabasa compartió su sentido testimonio: “Esta visita me ha recordado que cada semilla plantada, tanto en la tierra como en los corazones de estos niños, tiene el potencial de crecer y transformarse. Ver sus caras de felicidad mientras plantaban con sus propias manos fue una experiencia inolvidable. Ellos son el futuro, y cada planta que cultivan nos recuerda nuestra responsabilidad con el medio ambiente”.

Las palabras de Grazia encapsulan la esencia del acto: el trabajo realizado hoy repercute no sólo en el suelo, sino también en la conciencia de los jóvenes que llevarán adelante un legado de amor y respeto por la creación. El jardín se erige como símbolo de esperanza, crecimiento y la conexión vital entre la educación y el cuidado del medio ambiente.

Los talleres de artesanía fomentan la sostenibilidad

A Rocha Perú organizó talleres de artesanía para el grupo local de mujeres artesanas de Pacasmayo, centrados en el uso de materiales renovables, la promoción de la concienciación medioambiental y la creación de fuentes de ingresos alternativas. Al vincular la artesanía tradicional con la salud del bosque, estos talleres fomentan el cuidado del medio ambiente y destacan la importancia de la gestión sostenible de los recursos.

En agosto, el equipo organizó dos talleres para el Grupo de Artesanos. El primero introdujo a los participantes en el arte del bordado en yute, una fibra natural, utilizando diseños inspirados en la cultura moche, una antigua civilización del norte de Perú famosa por su intrincado arte e iconografía, que incluye representaciones de animales, deidades y motivos geométricos. Siete participantes asistieron a este taller dirigido por una especialista de bordados en yute. La sesión incluyó una experiencia práctica adicional en Magdalena de Cao, situada en la provincia de Ascope, para mejorar aún más sus habilidades.

el arte del bordado en yute, agosto de 2024

Un segundo taller se centró en el reciclaje, la reutilización y la correcta eliminación de las bolsas de plástico. A esta sesión, dirigida por un experto en reutilización de plásticos, asistieron 12 participantes. La formación hizo hincapié en formas prácticas de reducir los residuos plásticos y reutilizar materiales de forma creativa, reforzando el compromiso de la comunidad con la sostenibilidad.

En septiembre se celebró una sesión de seguimiento en Magdalena de Cao, donde las participantes completaron sus proyectos de bordado en yute con diseños inspirados en la cultura moche. Las artesanas también visitaron un museo de Magdalena de Cao y participaron en un evento centrado en la artesanía y la cultura. Posteriormente, recibieron una visita guiada por las exposiciones del museo, lo que les permitió conocer mejor el rico patrimonio cultural de la región. Al finalizar la actividad, se realizó una encuesta para evaluar el impacto de los talleres en la vida personal de los participantes, su situación económica y su motivación para seguir desarrollando estas habilidades.

Estos esfuerzos forman parte de una iniciativa más amplia para crear líderes comunitarios concienciados con el medio ambiente que comprendan el valor de conservar los recursos naturales. Al dotar a las mujeres de Pacasmayo de estas habilidades, A Rocha Perú pretende fomentar una mayor resiliencia económica y promover la conservación de los recursos forestales.

El Zumbido del Bosque Seco

Las iniciativas apícolas de A Rocha Perú siguen prosperando y expandiéndose. Originalmente instaladas en el bosque de Tronco Prieto, las colmenas tuvieron que ser  reubicadas debido a las restricciones impuestas a las actividades apícolas y a la falta de permiso de la comunidad campesina de San Pedro de Lloc, propietaria del bosque. Desde entonces, las operaciones apícolas han encontrado un nuevo hogar en el bosque seco La Venturosa, de propiedad privada.

La reubicación dio lugar a un acuerdo mutuamente beneficioso entre A Rocha Perú y el propietario. En un gesto de generosidad, el propietario ha decidido donar su parte de la cosecha de miel a la escuela local, a partir de la segunda cosecha. El restante de los ingresos se destina a A Rocha Perú y a los esfuerzos de conservación del bosque seco, lo que demuestra un espíritu de colaboración que beneficia tanto a la educación como a la conservación del medio ambiente.

La presencia de colmenas en el Bosque Seco La Venturosa aporta importantes ventajas a la producción agrícola y forestal del propietario, en particular a través de una polinización esencial. Además, A Rocha Perú garantiza un cuidado y mantenimiento meticulosos del bosque. El terrateniente también utiliza estas actividades como oportunidades educativas para sus estudiantes, que son miembros activos del club medioambiental de A Rocha Perú.

Con la instalación de colmenas en los bosques secos, los esfuerzos de A Rocha Perú están produciendo miel de alta calidad que ahora se comercializa bajo la etiqueta oficial BoscoVivo.  Este año, A Rocha Perú se propone impulsar sus iniciativas apícolas con un enfoque renovado en la participación de la comunidad y la sostenibilidad. Uno de los próximos talleres se centrará en la instalación de nuevas colmenas, un elemento clave ya incluido en el presupuesto del taller. Esto se basa en talleres anteriores en los que se instalaron con éxito varias colmenas que ahora gestiona A Rocha Perú.

Además de la instalación de nuevas colmenas, esperamos que los talleres de este año abarquen diversas actividades relacionadas con la apicultura, como la producción de propóleos, la recolección de polen y otras prácticas apícolas. Estas actividades pretenden mejorar las habilidades y conocimientos de los participantes, contribuyendo a la autosostenibilidad a largo plazo del proyecto y a la sostenibilidad institucional más amplia de A Rocha Perú.

A Rocha Perú también está lanzando actividades piloto de apicultura para crear una mayor implicación de las familias locales comprometidas con la conservación del bosque seco. Este proyecto proporcionará colmenas a una o dos familias, lo que les permitirá beneficiarse directamente de la producción de miel. La iniciativa incluye un seguimiento continuo y el apoyo de A Rocha Perú para garantizar el éxito de las colmenas y la sostenibilidad del proyecto.

Mediante la integración de la apicultura en la comunidad local, A Rocha Perú pretende empoderar a las familias, fomentar la gestión medioambiental y promover medios de vida sostenibles.Este enfoque holístico apoya los esfuerzos de conservación y mejora la capacidad de recuperación económica de las comunidades implicadas.

Conectando a los jóvenes con la naturaleza

Por Grazia Rabasa

En nuestro continuo compromiso con la conservación del medio ambiente, A Rocha Perú se complace en compartir algunos de los avances de nuestra última iniciativa, el proyecto de Conservación del Patrimonio Natural y Cultural de la Amazonía.  Un aspecto central de nuestro proyecto es la importancia de preservar la selva amazónica y el rico patrimonio cultural del pueblo Machiguenga.

Taller Eco-club de creación de máscaras de aves, agosto 2023

Uno de los objetivos de nuestro proyecto es aumentar la consciencia Ambiental entre las generaciones más jóvenes sobre la conservación de la selva, la flora y la fauna. En 2023, el proyecto piloto creó un ecoclub llamado Bosque de Katsari en la escuela primaria de Monte Carmelo.  El ecoclub ha proporcionado a 66 estudiantes entusiastas una plataforma para participar activamente en los esfuerzos de conservación del medio ambiente.  A través de una serie de talleres, que incluyen descubrir el mundo de las aves, conocer los bosques tropicales y debates sobre la deforestación, estamos capacitando a estas mentes jóvenes para que se conviertan en defensores de su entorno.

Puente de acceso al bosque infantil de Katsari, agosto de 2023

Además, nuestro proyecto va más allá de la educación y ofrece soluciones prácticas, como la construcción de un puente para acceder a los Bosques de los Niños.  Este puente no sólo facilita a los niños la exploración del bosque, sino que también simboliza nuestra dedicación a fomentar una profunda conexión entre las comunidades y su entorno natural.  Al empoderar a las comunidades, preservar el patrimonio cultural y salvaguardar la biodiversidad, estamos sentando las bases de un futuro sostenible tanto para las personas como para el planeta.

 

Más allá de un febrero sin plástico

A Rocha Perú, se inspiró para participar en la campaña #PlasticFebruary – una iniciativa para eliminar los plásticos de un solo uso durante el mes de febrero.  En todo el mundo, los grupos de A Rocha se unieron a este desafío de un mes de duración para reducir o eliminar el uso de plástico, al tiempo que se limpia la contaminación por plástico que ya existe.  A Rocha India dirigió una exitosa campaña de limpieza en la que los voluntarios recogieron bolsas de residuos plásticos secos. Miembros de A Rocha Francia y A Rocha Canadá se unieron a la campaña intentando eliminar los plásticos de un solo uso relacionados con su consumo de alimentos.  A Rocha Suiza y Países Bajos enviaron retos semanales y consejos prácticos. En Nigeria, Eden Creation Care Initiative celebró un mes con un proyecto de reciclaje con escolares.

A lo largo de febrero, A Rocha Perú contribuyó a la campaña compartiendo contenidos informativos y ofreciendo consejos prácticos para animar a las personas a reducir su consumo de plástico. Ahora, a medida que marzo se desvanece en abril, nos encontramos en los albores de una nueva temporada, dispuestos a ampliar nuestro compromiso más allá de los confines de un solo mes.

Fragmentos de microplástico (Imagen: A Rocha Internacional 2018)

La contaminación por plásticos es un reto medioambiental permanente, ya que los microplásticos suponen una amenaza para los ecosistemas y el bienestar humano a escala mundial. Los microplásticos son el material que queda tras la descomposición de los plásticos. A medida que los estudios científicos siguen revelando la presencia generalizada de microplásticos en nuestros cuerpos, la urgencia de abordar este problema se hace cada vez más evidente.

Aunque #FreePlasticFebruary ha concluido formalmente, nuestra dedicación a la reducción de la contaminación por plásticos sigue siendo inquebrantable. Mediante el fomento de la concienciación y la acción colectiva, nuestro objetivo es lograr un impacto duradero en la mitigación de la contaminación por plásticos. Como guardianes de nuestro planeta, mantengamos firme nuestro compromiso de preservar la salud de nuestro medio ambiente y nuestras comunidades, garantizando un futuro más limpio y saludable para las generaciones venideras.

No deje de consultar nuestra Caja de herramientas sobre plásticos para obtener más información y recursos.

Un viaje por Pacasmayo

Por: Grazia Rabasa

Milagros mostrando las cestas elaboradas desde la Asociación de Artesanas del Bosque del Cañoncillo

Pacasmayo, un pintoresco pueblo costero en el norte de Perú, es tradicionalmente reconocido por sus hermosas playas y sus habitantes de buen corazón. Sin embargo, durante mi reciente visita a Pacasmayo, no sólo admiré su riqueza natural y sus vistas panorámicas, sino que participé en una experiencia verdaderamente transformadora. Como miembro de A Rocha Perú, mi misión en Pacasmayo fue capturar verdaderamente la esencia y misión de A Rocha Perú a través de mi cámara mientras participaba en las actividades del día a día del Proyecto Bosque Seco con las comunidades locales.

Al llegar, la emoción en el aire era palpable. El equipo de Rocha – Ciro y Andrea – me recibieron con sonrisas y brazos abiertos, compartiendo amablemente historias del querido pueblo de Pacasmayo y los desafíos que enfrenta. Nunca había experimentado tanta hospitalidad. ¡Niños, jóvenes y personas mayores me recibieron en sus hogares y generosamente me regalaron paltas, sandías, atunes y otras frutas peruanas de sus jardines! Esta fue una experiencia que llego como lección de humildad. Hoy, al recordar mi paso por Pacasmayo, pienso en lo que me dijo una de las mujeres mayores del pueblo cuando visité su casa. Ella dijo: “Niña, estas frutas son de mi jardín, es gratis para mí… Me encanta cuando la gente me visita… si pudiera, te daría más, pero esto es lo que la temporada me ha dado hasta ahora”.

Otro punto destacado de mi viaje fue visitar el hermoso bosque seco. Ciro, Andrea y yo nos levantamos temprano en la madrugada, alrededor de las 4 am, para experimentar el poderoso amanecer y capturar la majestuosidad de la naturaleza al despertar. Es sorprendente cómo algunos lugares tienen el poder de conmover y llevar a la introspección y despertar un propósito latente dentro de nosotros. Ese día, entre las siluetas de árboles centenarios, los susurros del viento y el canto de miles de pájaros, sentí una profunda comprensión de la importancia de ofrecer nuestro tiempo al mundo de forma voluntaria. El bosque seco, con sus árboles retorcidos y el ocasional susurro de criaturas invisibles, pintaba una historia de resistencia. Había sobrevivido a las peores adversidades climáticas y, sin embargo, su belleza era innegable. Pero más que su atractivo estético, fue un testimonio del tejido entrelazado de la vida que prospera a pesar de adversidad. Sin embargo, si bien era un espacio de resiliencia, también era un ecosistema al borde del abismo, vulnerable a la explotación y la negligencia humanas.

Ciro explicando a los voluntarios cómo plantar algarrobos

Mientras continuaba mi camino de regreso, sugerí que organizáramos una siembra. A Rocha Perú emprendió esta misión con la ayuda de jóvenes voluntarios de la Universidad de Trujillo.  Al día siguiente, plantamos alrededor de 20 árboles de algarrobo que no sólo ayudaron a combatir la desertificación, sino que también ayudarán a restaurar el ecosistema local. Cada hoyo cavado y cada semilla plantada era un símbolo de esperanza. Todos asumieron la tarea con un entusiasmo entrañable, incluida una princesa de 5 años que ayudó a colocar suavemente cada árbol en la tierra.

De regreso a la carretera sugerí nuevamente hacer una campaña de concientización casa a casa. Para lo cual visitamos un pueblo y entregas una bolsa de basura y un mensaje sobre el cambio climáticos. Me conmovió la naturaleza receptiva de los vecinos. Usando un lenguaje simple y ejemplos identificables, discutimos cómo el calentamiento del planeta afecta todo, desde sus chacras locales hasta la salud de sus hijos. Muchos expresaron preocupación genuina y quisieron saber más sobre cómo podrían hacer una diferencia.

Cuando mi viaje en Pacasmayo llegó a su fin, me invadió una profunda sensación de gratitud. La experiencia había sido profundamente transformadora. Llegué a Pacasmayo como forastero, con la esperanza de lograr un cambio positivo. Pero al final, la comunidad me había aceptado como uno de los suyos, enseñándome lecciones invaluables sobre la resiliencia, la esperanza y el espíritu humano inquebrantable.

Las Mujeres de Sarita Colonia

 

El proyecto Iglesia Verde se trasladó a Lima a principios de este año y trabaja desde hace seis meses en las afueras del distrito de Lima con algunas beneficiarias del Club de Madres Sarita Colonia. A través de interesantes talleres, seminarios y campañas educativas dirigidas por Grecia Valdivia, nuestra oficial del proyecto, el proyecto ha compartido información valiosa sobre el mandato bíblico de la administración ambiental.  El Club de Madres Sarita Colonia, ubicado en el barrio de Sarita Colonia en el centro de Lima, es el hogar de ocho mujeres maravillosas. Al principio, las mujeres se mostraron escépticas sobre el proyecto, pero pronto se volvieron muy cálidas y receptivas. El proyecto ha fomentado la participación de las mujeres quienes han mostrado un esfuerzo y compromiso destacado.

Regando las plantas de la Colonia Sarita (G.Valdivia, junio 2023)

En colaboración con A Rocha Perú, las mujeres de Sarita Colonia han fundado un comedor comunitario, que ofrece almuerzos a precios sociales. Además, establecieron un biohuerto, en donde han plantado semillas y cultivado vegetales que utilizan para preparar comidas en su cocina. Mientras tanto, han aprendido técnicas como el compostaje, la conservación del agua y la jardinería, que las mujeres pueden aplicar en sus propios hogares. Este nuevo conocimiento les permite tomar decisiones con conciencia ecológica y ahora estas mujeres son modelos a seguir dentro de sus familias y dentro de la comunidad en general. Al utilizar su influencia para promover prácticas de sustentabilidad, hemos tenido un alcance mayor de lo esperado.  Lamentablemente, las actividades de educación ambiental con el Club de Madres Sarita Colonia han concluido. El Proyecto Iglesia Verde continuará difundiendo la conciencia de la importancia de la conservación y la preservación de la Creación de Dios dentro de otras comunidades.

Educando a las Escuelas Sobre el Bosque Seco

Este año, el Proyecto Bosque Seco La Libertad tiene como objetivo enfocar su educación ambiental en los jóvenes de la comunidad de Pacasmayo para ayudar a generar líderes ambientales y empoderarlos para conservar el bosque seco. Se han iniciado muchas actividades, entre ellas charlas sobre la importancia del bosque seco en la Universidad Nacional de Trujillo, Guadalupe, Secundaria Tecapa y San Demetrio.  El equipo ha creado un club medioambiental llamado Semillas Teresianas con los alumnos de 2º y 3º de secundario del colegio Santa Teresa Inmaculada de San Pedro de Lloc. Los miembros del ecoclub visitaron el bosque seco de Venturosa y recopilaron fotos e información para ayudar a desarrollar la visión del ecoclub.  Además, el equipo realizó charlas de concientización sobre la importancia del bosque seco en Santa Teresa Inmaculada, donde participaron 300 estudiantes. Para contribuir a la conservación de los bosques secos, la Escuela Santa Teresa Inmaculada ayudará a sembrar 100 plántulas de algarrobo. El área ideal para la siembra se identificó en Cañoncillo con la ayuda de la Cooperativa Agraria de Usuarios de Tecapa.

La transformación de un comedor popular

A finales de 2021, A Rocha Perú puso en marcha una iniciativa con el pastor José Guzmán de la Iglesia Casa de Oración de Pacasmayo, en el norte de Perú, para implementar un comedor comunitario en San Demetrio. El comedor popular Micaela Bastidas se enfrentaba al reto de mejorar su modesto local. En respuesta, A Rocha Perú instaló una cocina mejorada para la autosuficiencia, creó un biohuerto y un espacio para la cría de animales menores; además, se agregaron actividades de educación medioambiental.

La colaboración resultó ser un importante catalizador que inspiró al gobierno local y a las empresas a involucrarse y complementar esta labor de mejora de infraestructura y proporcionando una cisterna de agua. Gracias a estos esfuerzos combinados, la cocina comunitaria Micaela Bastidas se transformó. Se convirtió en un centro comunitario dirigido por mujeres locales comprometidas con la preparación y el servicio de comidas nutritivas diarias a 28 familias, conformada por 120 adultos y niños. Este inspirador ejemplo de trabajo comunitario muestra el impacto multiplicador que A Rocha Perú está teniendo en las comunidades a las que sirve.

El proyecto Iglesia Verde se traslada a Lima!

El proyecto Iglesia Verde se trasladó a Lima este año y trabajará en las afueras del distrito de Lima.  El proyecto de A Rocha Perú está asociado con GZB y la Iglesia Betel de Lima, una iglesia presbiteriana dirigida por el pastor Elmer Laura Quiñones.  Grecia Valdivia coordina las actividades como nueva responsable del proyecto.  Alineado con el Programa de Cuidado de la Creación, pretende concienciar y sensibilizar a pastores, líderes, miembros de la comunidad y de la iglesia sobre la importancia de la conservación y preservación de la Creación de Dios.
El proyecto trabajará directamente con unos 80 beneficiarios.  Esto incluye a miembros de la iglesia, la Red de Jóvenes Presbiterianos del Perú y el Club de Madres Sarita Colonia.  El proyecto impartirá talleres presenciales sobre compostaje, cuidado de las plantas en el hogar y reciclaje. Para la red de jóvenes, el proyecto impartirá un curso virtual sobre los retos medioambientales de nuestro tiempo, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación ambiental. Además, el curso enseñará la importancia de la conservación y restauración de los ecosistemas y cómo podemos colaborar para proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades.

Rumbo a la sostenibilidad

Un logro del Proyecto Bosque Seco de La Libertad este último año ha sido la instalación de colmenas en el bosque de Tronco Prieto, donde las abejas se alimentan de los algarrobos en flor.  Las abejas desempeñan un papel crucial en la conservación de la biodiversidad al polinizar las flores silvestres y ayudan a conservar el bosque seco.  Con un apicultor especializado, el equipo del proyecto exploró el bosque seco de Tronco Prieto y se reunió con el Grupo de Conservación Muchick para estudiar la posibilidad de instalar colmenas. Más adelante, el proyecto organizó dos talleres de apicultura para la comunidad local.  Los colmenas instaladas serán monitoreadas por las personas capacitadas en los talleres.  La iniciativa apícola va por buen camino: en enero produjo 12 litros de miel orgánica.

Rumbo a la sostenibilidad

Un logro del Proyecto Bosque Seco de La Libertad este último año ha sido la instalación de colmenas en el bosque de Tronco Prieto, donde las abejas se alimentan de los algarrobos en flor.  Las abejas desempeñan un papel crucial en la conservación de la biodiversidad al polinizar las flores silvestres y ayudan a conservar el bosque seco.  Con un apicultor especializado, el equipo del proyecto exploró el bosque seco de Tronco Prieto y se reunió con el Grupo de Conservación Muchick para estudiar la posibilidad de instalar colmenas. Más adelante, el proyecto organizó dos talleres de apicultura para la comunidad local.  Los colmenas instaladas serán monitoreadas por las personas capacitadas en los talleres.  La iniciativa apícola va por buen camino: en enero produjo 12 litros de miel orgánica.